Estoy lejos, pero estoy cerca

Estoy con ella las 24 hs del día, en los últimos meses observo que está descuidando su aseo personal, la limpieza de la boca, no se quita el maquillaje, no se baña sino se le insiste. Intento que ella mantenga sus actividades y no invadir su intimidad, no agobiarla, la observo desde lejos… estoy lejos pero estoy cerca.

Creo que está demasiadas horas en la cama, de 10 a 12 horas… observo que por ella no haría nada, de la cama al sofá y viceversa. Le cuesta mucho cambiarse de ropa quiere ponerse siempre lo mismo.

Durante mi tiempo libre, los domingos o ratos de ocio, observo que revuelve casi todo, como si no supiera donde están las cosas. Sobre todo en la cocina.

He aprendido a repetir las cosas sin esperar de su parte que las recuerde.

He aprendido a darle independencia, estando en la retaguardia.

Al comienzo de mi corta experiencia, no daba crédito de que no se enterase de nada… esto es la enfermedad del olvido!! Ahora no insisto porque me he dado cuenta que me estresaba y alteraba y eso es negativo para mí y para ella.

Los pequeños logros para mí son un gran triunfo, el último de ellos fue convencerla que se de un buen baño.

ANÒNIMO

Submit a Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *